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RECETA DE COMO COCER LANGOSTINOS Y GAMBA BLANCA

Ingredientes (una ración para dos personas):

  • 250 gramos de langostinos de Sanlúcar crudos
  • Agua
  • Sal
  • Hielo

Elaboración

Se pone a calentar agua en un recipiente en el que quepan con holgura loslangostinos, en este recipiente de cocción no pondremos sal.  (La sal la pondremos en el otro recipiente con el hielo y el agua).

Mientras alcanza el punto de ebullición en otro recipiente se coloca abundante agua fría con hielo y 125 gr de sal aproximadamente la mitad del peso de los langostinos y se mezcla todo. La finalidad de esta mezcla de agua, sal y hielo, será cortar de raíz la cocción de los langostinos y lograr que queden jugosos y se pelen bien. No importa que haya más sal de lo normal ya que el langostino solo coge la justa. Una vez que el agua está hirviendo se echan los langostinos y se mantienen en el agua hasta que esta vuelve a hervir. Con una espumadera se sacan y se echan en la salmuera. Al poco tiempo estarán ya fríos. Se retiran  de la salmuera y ya están listos para servir.

Esperamos que te haya gustado nuestra receta de Langostinos y Gambas Blancas. Si buscas dónde comer los mejores langostinos de San Lucar en Madrid pásate por Taberna La gaditana en C/ Fuente del Berro 23, Madrid y no te arrepentirás.​

Reportaje TeleMadrid

telemadrid

TeleMadrid nos hizo una visita:

“Tapeo con auténtico sabor a Cádiz es lo que ofrece esta taberna madrileña en la que preparan especialidades de esta tierra como el cazón en adobo, las ortiguillas, el pulpo, las tortillitas de camarones… Y a muy buen precio.”

La crítica nos respalda, mira esta reseña del periódico ABC

abc

La Gaditana

La familia Martínez, gaditana, apuesta por la cocina de su tierra. Cocina honrada, sencilla, sin trampa ni cartón, en la que se cuida la materia prima, con esos platos tradicionales gaditanos y andaluces que gustan a todos. Además con precios ajustadísimos. La barra y el comedor comparten carta, con la única diferencia de que cada plato incrementa su precio en un euro si se sirve en la mesa. En ambos, platos para compartir en un tapeo completo pero informal. Muy logradas las tortillitas de camarones, bien fritas y sin grasa, y en general todas las frituras, especialmente el cazón de Conil en adobo, las láminas de berenjenas rebozadas con buen salmorejo y las ortiguillas. Fuera de carta, con frecuencia tienen un producto muy poco habitual en Madrid, los ostiones, rebozados y fritos, que quedan muy jugosos.

La oferta de marisco es corta pero atractiva y también con precios más que razonables. Desde unas quisquillas hasta la poco conocida gamba roja de Huelva. Una especialidad de la casa es el pulpo a la gaditana, que una vez cocido se pasa por la brasa para dejarle una textura tierna y al mismo tiempo crujiente por fuera. Se sirve sobre puré de patata espolvoreado con pimentón. No falta el atún. Por ejemplo un excelente morrillo ligeramente pasado por la plancha. Y luego están los arroces. Por encima de la media de los que se encuentran en Madrid. La mujer de Antonio Martínez es de Chiclana, pero pasó unos años en Murcia y los hace más al estilo de esa región, con una fina capa en la paella, sabores muy potentes y el grano entero.

Los hay con langosta, con bogavante, el más sencillo del señorito, con cigalitas y mejillones, o el de conejo y caracoles. De los postres, caseros, está buena la tarta de queso, pero pidan que se la sirvan sola y no arrasada por chocolate o por cualquier otro “aderezo”. El fallo principal de esta casa reside en una carta de vinos absolutamente insuficiente y con la casi total ausencia de manzanillas y finos que serían perfecta compañía para su cocina.Noticias